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Cristóbal Halffter conmemora su 80 cumpleaños al frente de la OSCyL
Sáb, 18/09/2010
El compositor y director de orquesta Cristóbal Halffter ha celebrado su 80 cumpleaños dirigiendo, en dos conciertos, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL). El primero de los conciertos tuvo lugar el jueves 16 de septiembre en Valladolid (Centro Cultural Miguel Delibes); el segundo, el viernes 17 en León, estuvo enmarcado dentro del Festival Internacional de Órgano de León, que quiso así rendirle homenaje.
Cristóbal Halffter

El compositor y director de orquesta Cristóbal Halffter ha celebrado su 80 aniversario dirigiendo, en dos conciertos, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL). El primero de los conciertos tuvo lugar el jueves 16 de septiembre en Valladolid (Centro Cultural Miguel Delibes); el segundo, el viernes 17 en León, estuvo enmarcado dentro del Festival Internacional de Órgano de León, que quiso así rendirle homenaje.

El periódico La Crónica recoge una extensa entrevista sobre ello:

"Cuarenta y ocho horas antes de la celebración del concierto-homenaje (segundo de los programados dentro de la veintisiete edición del Festival Internacional de Órgano) con motivo del 80 aniversario del nacimiento de Cristóbal Halffter, el compositor y director de orquesta de origen madrileño y berciano de adopción nos atiende vía telefónica y tras haber mantenido un ensayo matinal con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, a la que el propio Halffter dirigirá, a partir de las 20:30 horas, en el único concierto de pago del certamen (10 euros la platea y 6 euros el anfiteatro) que tendrá como escenario el Auditorio Ciudad de León, donde se ofrecerá al público asistente con un programa integrado por la obertura de ‘Parsifal’, de Richard Wagner; ‘Ritual’, composición propia; la segunda suite de ‘Sombrero de tres picos’, de Manuel de Falla, y como colofón ‘Tiento de primer tono y batalla imperial’, obra de encargo quela ciudad de Basilea le hizo al compositor madrileño con el fin de homenajear al director de orquesta Paul Sacher con motivo de su 80 cumpleaños (los mismos que tiene actualmente Halffter) y cuyo estreno tuvo lugar el 2 de septiembre de 1986 en Basilea. Para esta composición Cristóbal Halffter recurrió a la música de dos organistas españoles del pasado, Antonio de Cabezón (del que se cumple este año el quinto centenario de su nacimiento y al que también rinde tributo el festival) y Juan Bautista de Cabanilles.

Para Cristóbal Halffter supone un especial motivo de satisfacción que un festival al que ha estado ligado desde sus inicios –hace ya 27 años– y también a través del Curso Internacional de Composición de Villafranca del Bierzo, que el pasado agosto cumplía su 26 edición, decida homenajearle a través de un concierto. “¡Cómo lo voy a tomar! Estupendamente, de maravilla, sobre todo porque la iniciativa viene de amigos tan entrañables como son los que organizan el festival de León: Samuel Rubio, Marta Martínez y Fernando Quiñones. Me alegra mucho poder celebrarlo con ellos”, asegura Halffter, que no va a representar el papel de mero espectador en este merecido tributo, sino que asumirá la dirección de la Oscyl en un concierto cuyo programa también ha seleccionado personalmente. “En el caso de ‘Ritual’ tengo que decir que la estrené el pasado día 5 en Viena y esta será la segunda vez que se interpreta. El ‘Parsifal’ es un ritual diferente, pero un ritual igualmente. Por lo que respecta a ‘Sombrero de tres picos’ y ‘Tiento de primer tono y batalla imperial’ ya he tenido ocasión de tocarlo en León, pero los responsables del festival querían que figurasen en el programa”, apunta Halffter.

No han sido muchas las ocasiones en las que Cristóbal Halffter ha estado al frente de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, una formación que desde hace poco tiempo dirige un músico francés de 23 años. Las nuevas generaciones van pisando fuerte, algo que Halffter ve totalmente lógico. “Claro, el tiempo pasa. No lo conozco personalmente y estos días que he estado ensayando con la orquesta no he tenido ocasión de saludarlo, pero me hablan muy bien de él, cosa que me alegra muchísimo. No he dirigido mucho, es verdad, a la Sinfónica de Castilla y León, pero siempre que lo he hecho ha resultado ser una experiencia plenamente satisfactoria”, reconoce Halffter, para quien los ensayos y los viajes por todo el mundo no han hecho mella en su físico. “Todavía no he llegado a ese punto y francamente me encuentro bien. Sigo haciendo mi vida como lo hacía hace treinta años”, reconoce.

Cristóbal Halffter asegura que no tiene predilección a la hora de componer o de ponerse al frente de la orquesta. “A mí lo que me divierte es hacer música. Unas veces me dedico más a la composición y otras a la dirección, pero lo importante es seguir haciendo lo mismo, siempre de diferente manera, pero en el fondo lo mismo”, asegura.

El pasado mes de febrero la Fundación BBVA otorgaba al compositor madrileño el prestigioso Premio Fronteras del Conocimiento por impulsar la música contemporánea europea, siendo la primera vez que el premio se dedica específicamente a la música. Para Halffter este premio “ha sido un gran honor que me han hecho y que sirve de refrendo a la música contemporánea”, señala uno de los nombres más influyentes de la música del siglo XX, que reconoce que el público en ocasiones identifica la música contemporánea con el hecho de que tiene que sonar mal. “Es un tópico muy extendido. Tomás Luis de Victoria no es clásico. Mozart sí lo es, pero Beethoven ya no, ni Brahms, que es romántico. Yo de clásico tengo muy poco, pues, de entrada, no llevo peluca. Son una serie de adjetivos que hay en torno a la música que debíamos de aclarar un poco. La música que se hace hoy es muy mala y muy buena, como siempre. Eso no ha cambiado. Lo que ha cambiado es la forma de hacerlo”.

Durante algunos años Cristóbal Halffter también se dedicó a la música aplicada a la imagen, componiendo algunas célebres bandas sonoras, como la de ‘El extraño viaje’, de Fernando Fernán Gómez, una de las películas más inclasificables del cine español. “Lo hice por mera subsistencia, pero tengo que reconocer que me divertía hacerlo y además me daba posibilidades de fundar una familia y tener una casa, porque de la composición llamémosla más seria, más trascendente, con mayor rigor, no es posible subsistir. Hay que dedicarse a otra cosa y unos se dedican a la enseñanza, otros exploran otras facetas de la música y en mi caso opté en un primer momento por la composición para el cine y más tarde por la dirección”.

Aparte de su gran legado como compositor, este músico estrechamente vinculado con la comarca del Bierzo deja también un hijo, Pedro Halffter, que ha seguido la senda musical y hoy es también un afamado director de orquesta. “He apoyado a mis hijos en lo que ellos han querido ser: piloto, flautista, director de orquesta”, señala el veterano compositor, que en la actualidad se encuentra inmerso en la creación de una nueva ópera que presumiblemente verá la luz dentro de dos años. “No sé cuando podrá verse en España, porque todavía está pendiente de estreno ‘Lázaro’, que estrené en Kiel (Alemania) en 2008. Hay proyectos pero todavía nada en concreto. Sobre la nueva ópera que estoy componiendo puedo adelantar que se inspira en una novela de Stefan Zweig que gira en torno al ajedrez”. Preguntado cómo se conjuga la ciencia del tablero con la música, Halffter confiesa que sería un poco complicado explicarlo en este momento, “pero si se lee la estupenda novela de Zweig se entenderá mucho mejor”, concluye.

Sobre una de las piezas (en realidad dos en una) que presentará esta tarde al frente de la Sinfónica de Castilla y León, ‘Tiento de primer tono y batalla imperial’, Cristóbal Halffter escribe en las notas al programa del festival que “para una obra con condicionantes tan especiales, en la que quería que estuviese presente la tradición de la que yo vengo y a la que nunca he querido renunciar y que fuese al mismo tiempo seria y festiva como creo debe ser toda celebración de este tipo, en la que los signos externos de nuestra alegría siempre deben de estar controlados por la trascendente seriedad de nuestros más íntimos sentimientos, decidí buscar en la música de los organistas españoles del pasado, un material en el que pudiesen aunarse intenciones tan dispares. Cabezón y Cabanilles unidos a mi propia forma de entender la creación, me sirvieron de base para llevar a cabo mi trabajo”, señala.

El resto del programa se completa con la obertura del ‘Parsifal’, de Wagner, que se podría considerar como un esbozo final de toda su obra. Según apunta Samuel Rubio en las notas al programa “esa orquestación incomparable hecha drama en lenguaje nuevo, ese uso frecuente del metal sin que llegue a ofender, esa presentación de los instrumentos no individualizados sino fundidos; todo ello y mucho más obliga como mínimo (y ya es mucho) a una pausa reflexiva y ‘silenciosa’ para admirar su ‘ruidosa’ obra, o si se quiere, para discutirla o modificarla”, escribe.

De ‘El sombrero de tres picos’, de Falla, señala Rubio que, sobre todo la suite nº 2, “evoca de alguna manera a los compositores rusos, y desde luego contribuye a situar la obra de Falla dentro del Neoclasicismo europeo del siglo XX”. El estreno tuvo lugar en el teatro Alhambra de Londres el 22 de julio de 1919. Ernest Ansermet fue su director, la coreografía era deLeonidas Massina y los decorados y trajes de Pablo Picasso."

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